Hay veces que la mistad se gasta, es como si fuera una tiza, que poco a poco va escribiendo su camino, pero nunca es para siempre, pues en algun momento ya no quedara mas de ella, se ha gastado. hay veces que la amistad es asi, llegamos al final, gastamos nuestro recorrido, y sabemos que tiene que terminar, sabemos que ya no queda mas nada de ella, nada por hacer. hay veces que no se ha gastado del todo, pero quiizas ya no funciona y debemos tirarla, y hay otras veces que esa tiza es interminable, que es como un lapiz, puede ser eterno, tendremos accidentes, pues nunca una amistad puede ser perfecto, pero solo sacamos punta y listo, puede durar por siempre, es que ¿quien ha acabado tanto un lapiz como se acaba la tiza? las cosas duran segun su manera de usarse, segun su trato, las personas somos asi, si realmente se trata bien a alguien, puedes asegurartelo y si lo tratas mal probablemente ni siquiera llegues a terminar esa tiza. aquellas tizas que tiramos es claramente por una equivacion, nuestra o de ellos, pero las cosas no se tiran porque si, pero lo unico que puedes asegurar, es que no sirve, nunca fue bueno, tu compraste esa tiza barata y luego descubriste que no servia. Cuando una tiza se termina, es porque se ha usado bien, has pasado muy lindos momentos, pero todo tiene un final, y bueno, la vida ha hecho que se termine, pero al menos puedes asegurarte que su trayectoria, su uso, fue bueno y satisfactorio. Aquellas amistades que son como un lapiz son las que valen, y valen oro, sabes que ellos van a estar siempre ahi, que no importa las veces que su mina se rompa, siempre va a perdurar, nunca terminara. Aprender a valorar es lo que nos falta. necesitamos valorar a quienes nos valoran, a quienes realmente son importantes. No nos demos por vencido, pensemos esto: es mejor tener un buen lapiz que muchas tizas baratas.
